En un acto celebrado en la mañana del miércoles 2 de julio en el Centro Cultural Lope de Vega, en Vallecas, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y el Ayuntamiento de Madrid firmaron un protocolo de intenciones que suma siete ámbitos a los planes de barrio y amplía uno existente. En virtud del documento rubricado, las actuaciones consensuadas se desarrollarán en Caño Roto (Latina); Villaverde Alto y Villaverde Bajo; en Fontarrón y Palomeras Bajas (Puente de Vallecas), San Fermín (Usera) y San Pascual (Ciudad Lineal) entre 2014-2017 y se ampliará el plan de barrio de Lavapiés (Centro). Todos ellos se suman a los otros 16 vigentes en la actualidad en Alto de San Isidro (Carabanchel); Orcasur (Usera); Pozo-Entrevías y Triángulo del Agua (Puente de Vallecas); San Cristóbal (Villaverde); Uva de Hortaleza (Hortaleza); El Ruedo y Polígonos A y C (Moratalaz); Virgen de Begoña (Fuencarral-El Pardo); Uva de Villa de Vallecas (Villa de Vallecas); Ambroz (Vicálvaro); Simancas y Gran San Blas (San Blas-Canillejas); Comillas (Carabanchel), y Almenara y Bellas Vistas (Tetuán). En todos estos barrios, caracterizados por acumular altos índices de desempleo, delincuencia, viviendas en mal estado, fracaso escolar… las asociaciones vecinales y el Ayuntamiento de la capital han consensuado una serie de actuaciones para mejorar, en lo posible, las condiciones de vida del vecindario.

En su intervención, el presidente de la federación vecinal, Nacho Murgui, recordó que los planes de barrio, una experiencia que cuenta ya con varios años de trayectoria, tienen su precedente en los planes especiales de inversión, una reivindicación que conquistó en la calle el Movimiento por la Dignidad del Sur fraguado en los distritos más castigados por el proceso de desmantelamiento industrial que sufrió Madrid en la década de los noventa.

“El movimiento vecinal –subrayó– es un movimiento de largo recorrido que da pequeños pasos como este para mejorar el reequilibrio territorial y social de la ciudad en favor de los más desfavorecidos. Es un movimiento, además de vocación municipalista que demanda más capacidad y más competencias para los municipios y para las juntas municipales, dado que son las administraciones más cercanas a una ciudadanía que es la que debe definir las necesidades a cubrir y las propuestas de intervención”.

En la actualidad, hay en vigor 23 planes de barrio que suman 805 actuaciones concertadas entre las asociaciones vecinales de los respectivos ámbitos y el Ayuntamiento de Madrid, de las cuales 492 corresponden a los 16 planes en vigor, 313 a los nuevos y 59 a las llevadas a cabo por las asociaciones vecinales con cargo al convenio suscrito entre el Ayuntamiento de Madrid y la FRAVM.

Los nuevos planes de barrio, al igual que los anteriores, contemplan actuaciones en materia de empleo, convivencia, educación, inclusión social, perspectiva de género, familia, infancia, mayores, escena urbana, seguridad y movilidad.

Será una comisión de seguimiento integrada por la Junta Municipal, las asociaciones de vecinos, la FRAVM  y la Dirección General de Participación Ciudadana y Voluntariado la que evalúe el desarrollo de las actuaciones y el grado de satisfacción.